Ansiedad en vacaciones: por qué aparece y cómo gestionarla

Silvia Schöffer Kraut • 1 de octubre de 2026

Las vacaciones suelen relacionarse con descanso, desconexión y bienestar. Sin embargo, no siempre ocurre así. Para algunas personas, cambiar de rutina, tener más tiempo libre o pasar más horas con la familia puede hacer que aparezcan ansiedad, tensión o malestar emocional.



Sentir ansiedad en vacaciones es más frecuente de lo que parece. Durante el resto del año, el trabajo, las obligaciones y los horarios ocupan gran parte de nuestra atención. Esa rutina, aunque a veces resulte agotadora, también puede funcionar como una estructura que mantiene ciertas preocupaciones en segundo plano.

Cuando llegan las vacaciones, esa estructura desaparece. Y es entonces cuando pueden hacerse más visibles problemas de pareja, preocupaciones familiares, conflictos personales o emociones que durante meses han quedado relegadas.

¿Por qué puede aparecer ansiedad durante las vacaciones?

Nuestro cerebro dispone de mecanismos que nos ayudan a detectar posibles amenazas y reaccionar ante ellas. El problema aparece cuando ese sistema de alarma se activa incluso cuando no existe un peligro real e inmediato.


A esto se suma la presión que muchas veces ponemos sobre el periodo vacacional. Esperamos descansar, disfrutar, desconectar por completo, llevarnos bien con todo el mundo y regresar renovados. Cuando la realidad no coincide con esas expectativas, pueden aparecer frustración, estrés y ansiedad.



También es habitual pasar más tiempo con la pareja o la familia. Si ya existían dificultades de comunicación o conflictos previos, disponer de más tiempo juntos no necesariamente los resuelve. En ocasiones, simplemente los hace más evidentes.

La importancia de planificar con flexibilidad

Organizar unas vacaciones puede aportar sensación de seguridad, pero intentar controlar cada detalle puede convertirse en una nueva fuente de tensión.


Retrasos, cambios de planes, cancelaciones, colas o imprevistos forman parte de cualquier viaje. Por eso, una de las claves para reducir el estrés en vacaciones es incorporar cierta flexibilidad a la planificación.

No todo tiene que salir exactamente como estaba previsto para poder disfrutar.



También conviene evitar idealizar las vacaciones. Una semana de descanso no tiene por qué resolver de forma automática un problema de pareja, una preocupación familiar o una dificultad emocional que lleva meses presente.

Lo que sí puede ofrecernos ese tiempo es una oportunidad para bajar el ritmo, descansar y observar nuestra situación desde otra perspectiva.

Cómo reducir el estrés antes de salir de vacaciones

Los días previos a un viaje también pueden convertirse en una fuente importante de estrés.


Preparar maletas, organizar desplazamientos, cerrar tareas pendientes o coordinar a toda la familia puede generar sensación de caos. Para reducir esa presión puede ayudar:


  • Preparar las cosas con antelación.
  • Hacer listas de lo necesario.
  • Centrarse en una tarea cada vez.
  • Repartir responsabilidades cuando viajamos en familia.
  • Dejar margen para posibles imprevistos.



Si viajamos con hijos, también podemos hacerlos partícipes de los preparativos con pequeñas responsabilidades adaptadas a su edad.

Vacaciones como oportunidad para cuidarnos

Las vacaciones no tienen por qué convertirse en una carrera para aprovechar cada minuto.


Descansar también significa permitirnos hacer menos, recuperar actividades que nos gustan, alejarnos temporalmente de la rutina y prestar atención a nuestras necesidades.


Si durante las vacaciones notas que la ansiedad es intensa, se mantiene en el tiempo o afecta significativamente a tu bienestar, puede ser útil pedir ayuda profesional.


En Psicóloga Silvia Schöffer Kraut puedes encontrar atención psicológica presencial en Santa Cruz de Tenerife y online, con un acompañamiento profesional adaptado a cada situación.



¿La ansiedad está interfiriendo en tu descanso o en tu día a día? Puedes contactar por WhatsApp o email para solicitar información.